Argentina espera los resultados de las presidenciales ante la sombra de la ultraderecha
Son las seis de la tarde en Buenos Aires y las urnas acaban de cerrar en Argentina. Tras las elecciones con el resultado mĂĄs incierto de los Ășltimos 40 años, a los argentinos les queda una noche larga por delante: los primeros resultados se esperan para las 10 de la noche hora local.Â
Las miradas estĂĄn puestas en Javier Milei, el candidato de la ultraderecha que encabezĂł la mayorĂa de los sondeos y que esta tarde votĂł en Buenos Aires rodeado de una multitud. âEstamos concurriendo a las elecciones mĂĄs importantes de las Ășltimas dĂ©cadasâ, dijo el ultra tras votar en una escuela de la capital. âDecidiremos si queremos volver a construir una Argentina potencia o convertirnos en la villa miseria mĂĄs grande del mundoâ. Milei, que llegĂł a las elecciones con un 34% del voto en las encuestas, necesita un 45% o un 40% con 10 puntos de ventaja sobre el siguiente candidato para evitar una hipotĂ©tica segunda vuelta.Â
Su rival tambiĂ©n es una incĂłgnita. El peronista Sergio Massa y la conservadora Patricia Bullrich tendrĂĄn una dura pelea voto a voto por el segundo lugar. Ministro de EconomĂa del actual Gobierno, Massa llevaba cierta ventaja en las encuestas: un promedio de los Ășltimos sondeos elaborado por EL PAĂS le auguraba el 30% de los votos sobre el 26% de Bullrich.Â
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Esta ha sido la elecciĂłn presidencial que mayor expectativa ha generado en Argentina desde 1983, cuando el radical socialdemĂłcrata RaĂșl AlfonsĂn venciĂł inesperadamente al peronismo y se puso al frente de la transiciĂłn democrĂĄtica en las primeras elecciones tras la dictadura militar. La irrupciĂłn de Milei supuso la defunciĂłn de las dos coaliciones de peronistas y liberales y que estructuraron la polĂtica argentina desde entonces. Con llamados a âaniquilar la casta polĂticaâ y terminar con el Estado, sedujo a una generaciĂłn frustrada por la falta de futuro y harta de las crisis econĂłmicas. Este domingo tambiĂ©n fue su cumpleaños 53, y la multitud que lo esperĂł cuando votaba le lanzĂł flores coreando su gran eslogan: âLa casta tiene miedoâ.
El ambiente que acompañó al resto de los candidatos fue muy distinto. âEl lunes, la Argentina sigueâ, dijo Massa al votar en un distrito del norte de la periferia de Buenos Aires. VotĂł tras saludar a unas cuantas personas que le esperaban. El dĂa no estaba para fiestas, con razĂłn: la inflaciĂłn interanual en Argentina llegĂł este mes a rozar el 140% y cuatro de cada diez argentinos son pobres. Massa no solo es ministro, tambiĂ©n es la cara visible de un Gobierno diezmado. Liderado por el presidente Alberto FernĂĄndez y la vicepresidenta Cristina Kirchner, que prĂĄcticamente no han hablado durante la campaña, su popularidad estĂĄ por los suelos: el 70% de los argentinos votĂł en su contra en las primarias de agosto.Â
Patricia Bullrich, exministra de Seguridad de Mauricio Macri entre 2015 y 2019, reĂșne el voto de aquellos que quieren pasar la pĂĄgina del kirchnerismo pero sin lanzarse al vacĂo con Milei. âVoy a ser presidentaâ, clamĂł tras votar esta tarde. MĂĄs tarde, pidiĂł en las redes sociales que la gente que no votĂł en las primarias, casi un tercio de los 35 millones de convocados, se acercase a los colegios electorales.


