Frente a una cita histĂłrica como disputar por primera vez los octavos de final de la Copa de Asia, Palestina bajĂł de la nube y perdiĂł 2-1 ante el anfitriĂłn, Catar, que alcanzĂł los cuartos de final de la competiciĂłn por tercera vez en su historia.
Palestina no dio mĂĄs de sĂ en un torneo plagado de emociones para unos jugadores que han llegado a disputar cuatro encuentros bajo la sombra de la tragedia que viven por el conflicto con Israel. En todos dieron la cara y, tras firmar su primera victoria de la historia en la Copa de Asia frente a Hong Kong (0-3) hace apenas unos dĂas, alcanzaron una ronda inĂ©dita para el combinado dirigido por Makram Daboub.
Los octavos de final ya eran un éxito rotundo para Palestina, que peleó con uñas y dientes por conseguir un billete para los cuartos de final. No lo consiguió, pero puso contra las cuerdas a su rival, que tuvo que remontar el tanto de Oday Dabbagh a los 37 minutos.
El jugador del Charleroi se inventĂł una jugada en el balcĂłn del ĂĄrea que culminĂł con un disparo certero ajustado a uno de los postes de la porterĂa defendida por Meshaal Barsham, que no pudo evitar el primer tanto palestino.
Sin embargo, Catar reaccionó pronto, en el tiempo añadido de la primera parte, e igualó el choque gracias a Hasan Al-Haydos, que de nuevo sacó provecho a una jugada ensayada de córner. Ya sacó rédito de una acción a balón parado frente a China y repitió contra Palestina. Akram Afif puso la pelota a ras de césped justo en el punto de penalti y por allà apareció Al-Haydos para rematar de primeras el gol del empate.
Palestina se encogió con el acierto de Catar y en el inicio del segundo acto recibió el segundo, obra de Akram Afif desde el punto de penalti. Después, los hombres de Daboub, durante casi cuarenta minutos, intentaron sin éxito el empate y fueron doblegados con honor y gloria en la orilla de los cuartos de final.


