09
Ene
Es una tarde de domingo de verano en Santiago de Chile y Giorgio Jackson (36 años, Viña del Mar) recibe a EL PAÍS en la sede del partido Revolución Democrática (RD), en el centro de la ciudad, para sostener el grueso de esta conversación. Es una antigua casona remodelada donde no anda ni un alma, solo la del fundador de esta fuerza política que forma parte del Frente Amplio, la coalición de izquierdas del presidente Gabriel Boric. Una brisa leve entra por el patio trasero y alcanza a la mesa de comedor donde se celebra esta entrevista, la primera que…
